Investigadores de la Universidad de Nueva York han publicado un nuevo estudio que disipa las acusaciones hechas repetidamente por legisladores y miembros de los medios conservadores de que las empresas tecnológicas censuran intencionalmente sus puntos de vista.
Durante años, los republicanos han utilizado acusaciones de censura no probadas como una amenaza para regular a los gigantes tecnológicos o demonizarlos como enemigos de los conservadores.

