por; Jorge Rivas Rodriguez
El célebre geólogo, espeleólogo y arqueólogo cubano Antonio Núñez Jiménez (Alquízar, 20 de abril de 1923-La Habana, 11 de septiembre de 1998) contribuyó al desarrollo de la ciencia cubana y latinoamericana, brillante carrera que comenzó a los 16 años de edad cuando hizo realidad su vocación al explorar la Loma de Candela, en Güines.
Acreditado por las sociedades de Geografía y Espeleológica de Cuba, respectivamente, como el cuarto descubridor de Cuba, categoría que lo ubica a la altura de célebres figuras como Cristóbal Colón, Alejandro de Humboldt y Fernando Ortiz, Núñez fue el primer presidente de la Academia de Ciencias de Cuba y presidente fundador de la Federación Espeleológica de América Latina y el Caribe, así como de diversas sociedades científicas nacionales e internacionales.
También fue considerado como “padre de la espeleología cubana”.

