porLuis Toledo Sande
Esta nueva salida del canal Europa por Cuba rinde tributo a Ernesto Guevara, el Che, y propicia apuntar que, en gran medida, su palabra está publicada. Puede y debe reproducirse aún más, pero esencialmente se halla al alcance de quienes se acerquen a sus textos impresos o difundidos en internet. En lo que sigue se recordarán, sobre todo, las razones esenciales de su vigencia, que incluyen su palabra, pero van más allá de ella, con la que se enriquecen.
Aunque parezca una contradicción, la gran vigencia del Che radica en que sus ideas no han alcanzado aún la victoria que merecen, algo en lo que él no está solo. Basta recordar lo que significan para el mundo logros, todavía no conseguidos, de proyectos como el de Cristo, el de Karl Marx, el de José Martí, para creyentes y no creyentes. No está en juego la supervivencia de una religión o del ateísmo, de la presencia o la ausencia de religiones, sino de la humanidad y de los valores que ella necesita para vivir como debe hacerlo: con dignidad y en el sentido mayor de la justicia.




